Marta Redón (Gerente Biluzik, S.L.):
Elegida para formar parte de la edición “Personatges de Catalunya”
Biluzik, S.L., es una empresa de ropa juvenil femenina especializada en tallas grandes. Fundada en el año 2000, actualmente trabaja un equipo de personas encargadas, principalmente, del diseño, comercialización y distribución de la marca. Están presentes en España, Francia, Italia, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Rusia, Estonia, Portugal y Suiza.
Biluzik, que en vasco quiere decir desnudo, nació del espíritu inquieto y emprendedor de la señora Redón, una profesional con más de 25 años de experiencia en el sector.
“Empecé mi carrera en México y, a la vuelta, monté una escuela de diseño que funcionó durante nueve años.

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“Al empezar a fabricar ropa, tuve que cerrarla porque era demasiado complicado mantener ambos proyectos. Biluzik fabrica tallas grandes de moda juvenil femenina para cubrir uno de los ámbitos más descuidados por el mercado textil. La producción de tallas grandes suele basarse en la moda clásica; nosotros hemos cubierto la demanda de las adolescentes con diseños específicos.”
Es fundamental comprender el papel que juega la moda en la integración social de las personas y la relación que esto tiene con la autoestima.
“Las personas de talla grande normalmente son de talante muy alegre y extrovertidas, cuando se sienten bien consigo mismas. En cambio, cuando hay una carencia de aceptación personal, sobre todo si son jóvenes, se cierran y pueden llegar a no salir de casa. Encontrar un vestuario con el cual se vean bien hace que se inicie su proceso de recuperación emocional. Si a una persona con complejos le pones al alcance soluciones elegantes y bonitas, le resucitas la vida; porque se gustará cuando se mire al espejo, y cuando salga a la calle se sentirá segura y menos vulnerable a la crítica social. Poder adquirir ropa adecuada a tu estilo y a tu edad te da confianza, autoestima, seguridad y el reconocimiento de tu círculo social. Hay chicas con 18 o 22 años de talla 56, 58 ó 60, que tienen el mismo derecho que el resto de poder ir a la moda. Realmente, la sociedad es muy cruel con las personas de talla grande y, hasta que no pasan la adolescencia y tienen un carácter más formado, suelen sufrir mucho.”
Biluzik participó en el primer desfile prêt-à-porter que dedicó un espacio a la talla grande, y la presentación de sus diseños con modelos de talla grande tuvo una gran repercusión Innovamos porque nadie había hecho los catálogos con modelos de talla 58. Aquellas imágenes fueron un boom; ponían de manifiesto que las tallas grandes también forman parte de la moda. Nosotros adaptamos las tendencias vigentes a la talla grande, teniendo en cuenta qué se puede lucir y qué se tiene que disimular. Sabemos que las personas con tallas grandes pueden ser muy bellas y tener formas sexys y/o elegantes; pero también tenemos presentes los complejos producidos por la presión social. Así por ejemplo, cuando salieron las faldas tejanas muy cortas, nosotros las presentamos en combinación con los leggins y fueron un éxito.
El sector de la moda de tallas grandes tiene unas particularidades diferentes a los de las tallas estándares.
“Una de las dificultades de nuestro trabajo es conseguir que una pieza quede bien a todas las personas de una misma talla, porque en talla grande los cuerpos son muy diferentes. Por eso probamos la ropa a tres personas de la misma talla de constituciones diferentes. Cuando les queda bien a las tres, la prenda siempre tiene éxito.”
A pesar de que la ropa va destinada a la juventud, Biluzik tiene clientas de todas las edades.
“El perfil de la mujer adulta ha cambiado mucho respecto a hace unas décadas, puesto que ahora es una persona activa en el mundo profesional y social y esto tiende a alargarle el aspecto juvenil. De aquí que, como pasa en la unidad de medida para indicar que alguien excede la talla “normal”, todo depende del canon estético que hay en cada momento. Estos patrones van cambiando; en los últimos tiempos, se ha potenciado la imagen de una delgadez extrema, un error que cada vez más se está intentando corregir. Esto ha provocado muchos problemas de anorexia a las adolescentes y grandes complejos a las personas que salen, ni que sea un poco, del tallaje estandarizado, algo paradójico porque, de hecho, son la mayoría de la sociedad. En los años 60, por ejemplo, se tenía el modelo de la mujer con formas: Marylin Monroe tenía una 46. Si el concepto cambia, todo el mundo sigue las nuevas tendencias, y desde entonces se ha ido adelgazando la mujer hasta unos límites perjudiciales para la salud. El hecho de no poder seguir estos parámetros afecta la autoestima y la seguridad, porque todo el mundo quiere sentirse muy integrado en su núcleo social. En el círculo donde nos movemos, todos vamos vestidos de manera similar, por condicionantes de clase, económicos, profesionales, etc. No poder seguir la moda que siguen aquellos que nos rodean crea frustraciones enormes.”
A menudo las personas con sobrepeso siguen regímenes estrictos o se someten a operaciones estéticas porque creen que se sentirán mejor con una apariencia más delgada.
“Aun así, mucha gente, después de todos estos sacrificios, se da cuenta que era más feliz antes, porque sienten que no son ellos realmente. Por otro lado, la pérdida de kilos puede ser beneficiosa para la salud si se tienen de manera proporcionada; eso sí, hay que adaptar el cuerpo a los cambios, con ejercicio o cirugía estética, porque, si no, la piel cuelga por todas partes y la persona puede sentirse todavía más a disgusto. La estética y la autoestima van totalmente ligadas; la gente se tiene que vestir primero para gustarse a ella misma y, sólo partiendo de esta auto-aceptación, podrá gustar a los demás.”
“Biluzik fabrica ropa de todo tipo: tejanos, camisas, vestidos, camisetas… Ahora está trabajando en la pieza exterior porque no hay oferta en el mercado juvenil.
“A la chica joven no le gusta tener que ir a la misma tienda que las señoras mayores; por lo tanto, intentamos diferenciarnos de la oferta típica de las ropas de talla grande. En este sentido, tuvimos presencia en alguna gran superficie, pero decidimos salir de ella puesto que nuestra ubicación era en la sección de tallas grandes, con la ropa clásica, en lugar de estar en la planta de moda joven. Las chicas nos buscaban en la sección de jóvenes pero las hacían ir a comprar al mismo lugar que su madre o su abuela. Tenemos que conseguir romper esta barrera y normalizar el hecho de ir a comprar ropa, que las adolescentes puedan sentirse identificadas con la tienda donde van, igual que sus amigas. A menudo, vemos un grupo de chicas que van a una tienda de moda y hay una, que es rellenita, que no se puede comprar nada porque no tienen su talla y que se limita a acompañar a unas amigas; me gustaría que llegara un día que estas mismas chicas acompañaran a una amiga rellenita a una tienda de tallas grandes.”
El equipo dirigido por Marta Redón ama su trabajo, por su componente artístico, pero también por la tarea social que trae implícita.
Mi satisfacción profesional y personal es ver un diseño propio en los escaparates o por televisión, o sentir que muchas clientas ya piden en las tiendas nuestra marca. Esto da sentido al trabajo que hacemos para promocionar las tallas grandes –y, por lo tanto, las personas que las llevan–, dentro de la moda.”

Marta Redón Codina